Oración para el trabajo a la bendita y milagrosa Virgen de Guadalupe.


Amadísima virgen de Guadalupe bendita y milagrosa en este instante santo, invoco tu maravillosa presencia todopoderosa en la realización de mi petición, te pido con mucha humildad y pena que atiendas mi llamado y líbrame del sufrimiento que me produce el estar sin un empleo fijo que me genere el sustento de mi hogar y familia y no parecer un mendigo a los ojos de los que se agradan por mi situación.

Perdona, se indulgente con este hijo que ha obrado mal, que ha permitido que los placeres de la vida lo conduzcan por sendas oscuras y sombrías, perdóname por las calumnias, por las múltiples ofensas e injurias que he pronunciado en tu nombre, por creer que siendo injusto recibiré cosas buenas, pues no, estoy recibiendo lo que merezco, lo que he sembrado eso mismo estoy recibiendo y apenado y humillado lo acepto.

No puedo recibir otra cosa, sé que he pecado y mis actos me han llevado a este infierno de torturas y calamidades, por eso virgen amada escucha a tu hijo que esta triste y arrepentido por todo, no quiero arrastrar a la hostilidad de mis actos a mi familia que han puesto en mi toda su confianza y amor por eso amada ayúdame a conseguir mi puesto o lugar correcto en el mundo y permíteme realizar esta labor de la mejor manera.

El trabajo y el puesto que me pertenece por derecho de mi conciencia existen y lo estoy esperando para ocuparlo y manifestar la voluntad de mi padre, de hacer lo que está dispuesto para mi corriente de vida, gracias santísima madre por tu compasivo acto de misericordia, por este hijo arrepentido de sus ofensas y ahora te implora el perdón y la milagrosa realización de esta modesta petición.

Gracias, gracias, gracias, virgen de Guadalupe, por protegerme y ampararme, por tu maravilloso corazón desbordante de tanto amor, de tanto, perdón, de tanta misericordia, oh bendita te amo, te quiero, te idolatro, ahora que te conozco bien sé que me he equivocado, que me he perdido por tanto tiempo disfrutar de tu dulce compañía de tu cálido refugio y la plenitud de tu santísima gloria. Amen.