Oración de hoy Lunes.


Oh mi amado Dos, te ofrezco mis oraciones, obras, alegrías y sufrimientos de este día para que sea guiado por tus bendiciones y sabiduría, acércate con toda tu fe y amor para que seas guiado por las bondades de nuestro padre celestial, ora todos los días esta bella oración, para que tengas un día recargado de muy buenas energías y todos tus proyectos de hoy vayan en ascenso en el nombre del señor.


Señor, me lo das todo y yo no soy reciproco contigo, te pido perdón de rodillas y llorando te pido perdón una y mil veces, por no reconocerte en la mirada de mi hermano. Ayúdame en este día, a enmendar mi error y estar siempre dispuesto a la ayuda y sobre todo a entender que soy un canal perfecto de tus dones.


Te pido con todo el amor que hay en mi corazón y quiero que me contestes como tú sabes hacerlo, dime que quieres que haga hoy, dime de que forma te puedo ayudar para hacer cumplir tu voluntad perfecta de amor, de dicha, de paz y perdón. Quiero que me conviertas en un guerrero de la luz, en un hombre que lleve tu palabra con amor.


Padre amoroso, gracias porque tu bendita misericordia me ha premiado con un nuevo día de vida. Gracias porque si estoy vivo es porque así tú lo quieres y lo permites. Hazme transitar por el mundo en este periodo de 24 horas y concédeme la dicha de hacer el bien, de ver el bien, de oír el bien y manifestar el bien.


Amanece y quiero agradecerte por ser tan paciente y escuchar mis oraciones, para dedicar estos breves minutos a este hijo, que con mucho amor se dirige a ti. Gracias por este maravilloso regalo que se llama vida y ayúdame a descubrir las maravillas que encierra y a saber que los milagros se obran todos los días, gracias.


Bendice mis pasos para que mi transitar, en mi diario vivir sea placentero, sin angustias y sobre saltos. Permíteme ver las oportunidades que se me presenten y se hagan obvias para mi vista y mis sentidos. Concédeme la habilidad de comunicarme bien con mis seres queridos de entenderlos y aceptarlos tal como son porque yo no soy perfecto.


Tu amado hijo Jesús, cuando estuvo en este mundo, pregonando tu verdad y demostrándonos con su ejemplo, que todo en la vida es realizable. Él nos enseñó que todos somos hijos del mismo padre, que debemos amar a nuestro hermano, como a nosotros mismos y que tu presencia está en cada uno de nosotros.


Despiértame en cuerpo y espíritu todos los días con el deseo de encontrarme contigo y escucharte decir palabras de afirmación, seguridad y sabiduría sobre mi corazón mientras me preparo para vivir mi día.