Oración de hoy Domingo


Todas las mañanas acércate a Dios con esta bella oración, que te guiara e iluminará en un hermoso día, reza con fe y devoción y conocerás los regalos que nuestro Dios eterno tiene para ti, Dios padre es misericordioso aférrate a sus milagros, busca tu fortaleza en nuestro señor, porque es el quien te da fuerza cuando sientas cansancio y renovara tus fuerzas.


Oh amado padre celestial, padre del creador de todo, Rey de la Misericordia, inmensa montaña de piedad, recíbeme bajo tu protección y amparo a todos los que solicitamos favores, cubriendo las necesidades de todos los que de ti necesitamos en este hermoso radiante día.


Me inclino ante ti mi Dios, bajo tu templo cobro más fuerza y generalmente todos los males aquí tienen remedio. Te venero Oh mi padre celestial, imploro tu presencia y favor pidiéndote que nos alcance de tu hijo precioso el consuelo de una buena conciencia, salud y vigor para servirte y venerarte.


Eres el remedio de mis necesidades mi Dios y especialmente por aquellos que te hacemos esta oración, espéranos amado padre, por tu intercesión encontrar lo que pedimos y requerimos, aunque no desmerecen nuestras culpas por la eficacia de tus ruegos.


Te necesito en este santo día, visítame a donde voy, yo tu fiel devota y dame tu remedio y consuelo, que tu santísima presencia sea la cura de todos los enfermos y afligidos, hasta los desahuciado por los médicos por ti sanan, ya que para ti no hay limitaciones mi amado Dios.


Omnipotente rey del cielo cuanto se complace mi alma en la grandeza de tu poderío y elevación, aunque no merece este tu ciervo me recibas bajo tu amparo y protección ya que con mis pecados te he ofendido por favor no aparte los ojos de tu hijo que busca consuelo y perdón, dame la seguridad de tu gracia santísima.


Te pido que me cubras con tu luz resplandeciente y sea invisible a mis enemigos que me buscan sin cuartel, dame tu protección y sosiego en esta hora bendita, báñame de tu radiante luz y mantenme libre de ser derrotado o perjudicado por alguna mala influencia.


Haz todos los días al despertar esta oración, abre tu corazón para que entre a tu vida la gloria de nuestro amado Dios eterno, que siempre te guiará por el camino del bien. Amén.