Oración de la noche.


Haz esta oración todas las noches, para que tengas la paz que necesitas y tu vida se llene de bendiciones y recibas la gracia de tener la bendición de Dios y cada momento de tu vida, acércate a sus bondades y descubrirás sus maravillas, ora con mucha fe y esperanza, para que encuentres en nuestro padre celestial, la prosperidad, el bienestar, la salud, la riqueza espiritual y material y puedas dormir en santa paz.

Por todo lo que me has dado agradecerte yo quiero señor, para que mi caminar por la senda que me he trazado, este llena de campos floridos, sea ancha para mi andar, este colmada de árboles frutales y que no tropiece con piedra alguna no permitas encontrarme con ponzoñosas espinas que hagan mi transitar más difícil, más duro y más arduo.


Alabado sea tu nombre señor, nombre bendito que siembras fe y amor por el mundo que entregas abundancia por donde pasas. Tu que solo quieres que tus hijos se reconozcan, se quieran y se acepten tal como son, que no vivan la vida pendiente las cosas externas sino las que se hayan en lo más profundo de sus corazones.


Bendito sea perdón eterno, porque sé que hoy he pecado, me he equivocado, he permitido que el orgullo y las banalidades del mundo hablen a través de mí. Mi comportamiento no ha sido justo con mis hermanos y le he dañado e irrespetado de alguna manera. Ajusta todo para que sigamos caminando en este mundo de oportunidades.


Llena de luz mi mente, hazme pensar en lo correcto, vivifica mis pensamientos, dame ideas que sean del beneficio de las mayorías, ideas que ayuden a curar, ideas que ayuden a crear, ideas que ayuden solucionar los problemas que enfrentamos diariamente, ideas que nos permitan mantener y elevar nuestra calidad de vida. Ideas que sean de tu mente.


Que el descanso me lleve al contacto con mi yo interior, que me permita escuchar la voz que me dice que todo está bien. En este viaje interior, quiero conocer la naturaleza divina de mi alma de la cual es esencia de la tuya. En este viaje quiero conocer la verdad esa verdad que me enseño Jesús y me dijo que me haría libre.


Mil veces gracias, por dejarme ser tu canal de amor y paz, para mis hermanos humanos, gracias porque al llegar a mi casa he vuelto a ver a mi familia, los he podido ver otra vez a los ojos, he podido sentir otra vez su calor, he vuelto a sentir su amor. Esto no tiene precio señor y por eso quiero agradecerte porque nunca me privas de este momento.


Ora todas las noches, habla con Dios y cuéntale como estuvo tu día, todas las cosas positivas y negativas, para que el comienzo del siguiente día sea mejor, agradece por todas las bendiciones recibidas, porque jamás te abandonara. Amén.